miércoles, 9 de mayo de 2007

Es una maravilla poder escribir, desahogarse escribiendo y deleitándose al escribir. No hay mayor libertad que la tiene el ser humano al escribir y expresar lo que siente, la forma en que ve su mundo y el modo en cómo lo percibe. A través de las palabras, las ideas se exteriorizan y afloran sentimientos y pensamientos internos que el subsconciente a veces, lo impide poniendo trabas y contarpisas. El ser humano disfraza su "ego", lo adorna, lo intenta disimular pero, el lenguaje lucha contra eso y hace que salgan esas ideas ocultas de la mente a través del lenguaje.