lunes, 23 de julio de 2007

Ocultos bajo los árboles

Escondidos bajo el viejo roble, milenario y gigantesco, los dos rubios de seis y siete años se creaban sus historias con los coches de juguetes, los soldaditos de plomo y el fuerte de los indios comanches. Ilusiones y fantasías, diálogos y conversaciones de niños se mezclaban con el frescor de la tarde y la sombra del hueco corvado y oscuro, del agujero escondido, oculto y misterioso bajo las ramas.


Los niños vestidos con pantalones cortos, camiseta de rayas y gorra azul marino, ensuciaban alegremente y sin darse cuenta, su ropa recién puesta,limpia y pulcra como una pátena. El calor abrasador del calor incitaba a guarecerse debajo de los chopos, los robles, los castaños; toda la finca de su abuela era un escondite de juegos perfecto paradisfrutar de las horas más calurosas del mes de julio en donde, la brisa era tan leve y efímera que, cualquier persona se tapaba y ocultaba de los fuertes y cálidos rayos.

Juego y paraíso eran indivisibles, todo el día era disfrute y deleite de los sueños de los dulces niños.

jueves, 19 de julio de 2007

Estrellas de la noche

En mitad de la noche, cuando la ciudad duerme en su gran mayoría, me despierto sobresaltada y salgo a la terraza silenciosa y gigantesca de mi casa, me siento en una silla y permanezco horas y horas mirando el cielo estrellado. El silencio de la noche, los pequeños sonidos y crujidos que se oyen de vez en cuando, los gatos negros que saltan las rendijas del portal y se pasean tranquilamente por el jardín, el remanso y contrapuesta alteración de las aguas de la piscina...en fin, un sinfín de ruidos minúsculos y casi imperceptibles para el que duerme, acechan el silencio completo y ensimismamento de la noche estrellada. Es entonces cuando miro al cielo y penso en ese Dios, grande y misterioso, al que quiero y anhelo en mi vida a pesar de las dificultades y los obstáculosm fuente de paz y vida. Cada estrella es un trozo de Él.

miércoles, 18 de julio de 2007

Pared contra pared


Me fui una tarde del trabajo para no volver pero, sin embargo, me llevé el cariño de todos mis compañeros. Especialmente metí en mi equipaje el cariño y la dulzura de alguien que, había estado separado de mí, únicamente por una pared de ladrillos y pintura, un muro que nos separaba a breve y escasa distancia.


Nunca pensé que le fuera a perder pero jamás me imaginé que la amistad se afianzara más de lo que ya era. Su tremendo sentido del trabajo, su responsabilidad, su energía a la hora de decidir me encantaban pero, mucho más su respeto hacia la gente que trabajaba con él, su ayuda y el cariño con el que nos trataba, especialmente a mí.


Rezo a Dios todos los días por amigos y compañeros pero, especialmente por ese ser humano tan sencillo y buena persona como es él, al que mucha gente debe agradecer por haber estado a su lado en momentos difíciles y complicados como lo hacía él.


Gracias a Dios por haberle conocido, a pesar de sus errores e imperfecciones.

Pared contra pared

Jamás pensé que le fuera a perder. Me fui para siempre de mi trabajo después de un sinfín de años y jamás dudé que fuera a perder a esa persona que, duramente varios años, había compartido tantas y tantas cosas conmigo. Pared con pared, separados por un único muro de ladrillos y pintura blanca nos separaba una breve distancia; sin embargo, la unión desde el principio entre los dos fue auténtica. Él siempre confiaba en mí y yo en él, jamás dejé de hacerle a pesar de no verle a diario.


Para mí, esa persona significa mucho; era un modelo a seguir por sus múltiples cualidades con sus correspondientes pero escasos defectos. Su afán por el trabajo bien hecho y por el avance me gustaba pero, mucho más por su respeto por las personas admirando y valorando lo mejor de cada uno; jamás le faltaba una sonrisa a pesar de su malestar por motivos bien sabidos y justificados.


Sentía por él admiración por su cultura pero mucho más por su persona, digna de resaltar como un gran hombre, un ser humano sensible, preocupado por los demás y tremendamente justo.


Gracias a sus enseñanzas, aprendimos mucho pero más por ser como era y es con todos día tras día, sencillo, humano y bondadoso.


No te olvidaré, nuestra amistad jamás se perderá.

Sencillamente encantador

Era sencillamente maravilloso, dulce, agradable, encantador. Su persona me producía sensación de bienestar y con él siempre me sentía a gusto. Su lejanía a veces me hacía sentirme vacía, su amistad no obstante, era capaz de afianzarse más y más a pesar de la distancia kilométrica que nos separaba ya que, desde que se fue, no hemos dejado de mantener un estrecho y amistoso contacto.
Su imagen, simpática y bonachosa, su sonrisa agradable y especial, permanece en mi memoria desde el último día que se fue. Es como si no hubiera pasado el tiempo y la misma sensación agradable de hace meses, cuando se despidió de nosotros, sus amigos, permanece en mi memoria; su sonrisa y sus ojos pillos, su silueta, su persona, su figura...en fin, todo su ser perfuma nuestro ambiente y nos hace sentirnos más unidos a él.
A veces, notamos mucho su ausencia, le recordamos igual, exactamente igual que cuando le vimos partir pero, no tenerle cerca a veces, nos cuesta. Sin embargo, en cinco breves y anhelados días volverá a estar entre nosotros, entre los que le queremos y nos sentimos especialmente unidos a él. Le esperamos ver pronto.

jueves, 24 de mayo de 2007

Cómo era él...

Su piel deliciosamente suave, sus caricias me enternecían y su cariño me adulaba, me hacía precipitarme hacia el vacío, mi mente quedaba anulada cuando él se acercaba a mí. Por el hueco de la escalera le veía subir, me miraba y siempre su figura exquisita y correcta su forma de vestir, me hacían verle más atractivo y elegante, era un verdadero caballero, de los que apenas existen.

Entre los halagos y las carantoñas que demostraba, se le escapaba su delicioso acento francés. Exquisito también su don de gentes, su elegancia y ligera verborrea que empleaba casi siempre con las grandes damas. Su tono, su acento y estilo, su planta y porte, hacían de él un hombre deslumbrante, atractivo y puramente sensual.

Le recuerdo todavía, después de tantos años y, es como si sucediera todo de nuevo, con los mismos momentos y de la misma forma. Han pasado muchas cosas, muchos y largos años de espera en los que, su huida repentina de aquella casa isleña, me han hecho sentir amargos sinsabores de la vida por un lado y, por otro, todo lo contrario, situaciones de delicia apasionada en un mundo lleno de esperanza y felicidad.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Playas de ensueño

Sábanas blancas de seda, recién planchadas y estiradas a la perfección sobre la cama de caoba, al lado de ambas mesillas de tipo colonial y visillos engalados con telas perfumadas color ocre. Ventanas entreabiertas al aroma de la playa, blancas y finas arenas que rodeaban la habitación luminosa y ventilada, en armonía con las vistas al mar azul y transparente, donde las aguas se mezclan con finas capas de residuos marinos apenas perceptibles a los ojos de un perfeccionista.
Aquel y singular paraíso donde los habitantes de la isla se entremezclan con los indígenas de las selvas interiores a las playas maravillosas es donde permanece el secreto de la piedra misteriosa, la que buscan cazadores y furtivos, la que esperan encontrar en algún misterioso resquicio o escondrijo de la isla sin acertar del todo ni averiguar el sitio exacto de ésta. Dicen que es un misterio de la naturaleza y en algún lugar insospechado, recondido y escondido, se halla dando poderes omnipotentes a los que acceden a ella.