lunes, 21 de mayo de 2007

Amigos para siempre

Desde que le conocí y le empecé a tratar, he aprendido mucho de él. Nuestra relación de amistad ha sido siempre maravillosa, ha ido creciendo poco a poco, durante los últimos cuatro años a base de cariño, confianza y no perder jamás el contacto el uno con el otro.
La amistad se alimenta día a día y crece con el tiempo. Se fomenta y se persigue si la dos partes están interesadas y quieren, se acrecienta a base de paciencia y saber estar al lado del otro, querer estar junto a esa persona con la cual "uno" está a gusto sin más, expresar los sentimientos sin trabas y saborear cada momento de la relación en sí.
La amistad se trabaja, cuesta tiempo y esfuerzo pero satisface mucho a las personas. Es una entrega al otro desinteresada, únicamente porque se quiere, por ambas partes y se mantiene en el tiempo y en el espacio. No importa la lejanía, no importa la edad ni el tiempo en que las personas no se vean aunque se echen mucho de menos; lo que verdaderamente importa son los corazones, es importante el cariño junto con el afecto de los verdaderos "amigos" para siempre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La verdadera amistad es lo mejor del mundo